El pedido que llega por WhatsApp y se anota

Un cliente escribe cantidad, producto, dirección. Alguien lo pasa a una planilla. A la tarde el chat es el sistema. Eso se puede ordenar sin inventar un canal nuevo ni un bot que pretenda resolverlo todo.

Cómo puede quedar

Entra el mensaje. Se distingue una consulta, un pedido incompleto y uno confirmado. Si están producto, cantidad y entrega, se registra en la planilla o el sistema que ya usan. Si falta algo, queda visible: no se completa adivinando.

Un cambio de último momento o un audio que mezcla tres cosas va a una persona. El stock no se inventa. El resto del WhatsApp del negocio queda como está.

Si hace falta enviar o automatizar mensajes, se evalúa antes el canal oficial. No se scrapea una cuenta personal ni se toma el teléfono de alguien.

Qué mira una persona

  • Un pedido incompleto, o tres cosas mezcladas en un audio.
  • Un cambio después de haber confirmado.
  • Una pregunta de stock que hoy se resuelve mirando o preguntando.
  • Cualquier cosa que hoy se cierra charlando.

Qué acordamos

Qué cuenta como consulta, qué cuenta como pedido, qué campos hay que registrar y a dónde van. De tu lado: ejemplos reales de mensajes y el destino donde hoy anotan. Si hay que integrar un canal para mandar mensajes, eso se mira antes de prometerlo.

Cuándo da por cerrada

Un pedido confirmado queda registrado en el destino acordado. Uno incompleto queda visible para una persona. No es un chatbot que atiende todo el comercio.

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